En el Senado ya están a siete votos de los necesarios para convertir el aborto en ley

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Hacen falta 37 y hay punteos que dan más de 30. Apuestan a santiagueños y más radicales.

Cuando Mauricio Macri habilitó el debate sobre el aborto en el Congreso la tesis repetida en los pasillos era que podría aprobarse en Diputados, pero chocaría con la furia conservadora del Senado.

La realidad parece ser otra: el miércoles la ley estuvo cerca de caerse en la Cámara baja y en la alta sus promotores dicen estar a pocos votos de conseguir una mayoría propia.

Los motiva el respaldo de los tres principales jefes de bloque: Miguel Pichetto (Argentina Federal), Marcelo Fuentes (FpV-PJ) y el radical Luis Naidenoff, que estará un tiempo ausente por su tragedia familiar.

Pichetto, que siempre estuvo a favor, recibió esta tarde a actrices y dirigentes que militan en la campaña proaborto y como anticipó LPO está apurado en sancionar la ley en tres semanas. En su entorno ya difunden punteos que lo muestra a pocos votos del objetivo.

Hacen falta 37 voluntades para una mayoría simple pero el número baja si hay ausencias y ya contabilizan más de 30 en condiciones de apoyar la interrupción del embarazo legal.

El apunte tiene algunas curiosidades como el respaldo de los tucumanos José Alperovich y Beatriz Mirkin, pese a que su gobernador Juan Manzur fue uno de los principales detractores y hubo una multitudinaria marcha por “las dos vidas” en su provincia.

Los indecisos más apuntados son la catamarqueña Inés Blas, leal a Pichetto; al menos uno de los tres santiagueños y radicales y macristas que están indecisos pero se plegarían a la ola verde para no sumarle un problema al Gobierno en las calles.

El más apuntado es el chaqueño Ángel Rozas, de la UCR, pero también confían en los cordobeses Ernesto Martínez y Laura Rodríguez Machado, del PRO, que como en Diputados, es el bloque con mayor porcentaje de votos en contra.

Al menos 5 de los 9 ya anticiparon que pulsarán el botón rojo: Federico Pinedo, Esteban Bullrich, Gladys González, Marta Varela y Pedro Braillard Poccard, además de los aliados  Claudio Poggi y la fueguina Miriam Boyadjian. A favor está Humberto Schiavonne, jefe del bloque.

El otro radical indeciso es el jujeño Mario Fiad, presidente de la Comisión de Salud, una de las que tratará la ley en las próximas semanas. Los giros se definirán este martes y, por tratarse de una ley de apoyos trasversales, podría ocurrir que en las comisiones haya una mayoría contraria a la ley y se complique dictaminar.

Para evitar una rebeldía de ese estilo Pichetto y Naidenoff podría cambiar por su cuenta a los integrantes de las comisiones, una práctica que se hizo habitual este año para no suplir faltazos inesperados.

Los radicales cuentan a la mitad de sus 12 senadores a favor: Naidenoff, Eduardo Costa, María Belén Tapia (Santa Cruz), Pamela Verasay (Mendoza) y Juan Carlos Marino (La Pampa), que aún debe confirmar; y el aliado Oscar Castillo, del Frente Cívico y Social de Catamarca.

El lobby antiaborto en el Senado lo liderará la radical tucumana Silvia Elías De Pérez y ya arrastró a sus pares Inés Brizuela y Doria, Silvia Giacoppo, Julio Martínez y Julio Cobos.

Claro que alguno puede variar su posición, como hicieron casi una decena de diputados radicales poco antes de la sesión por gestiones de Ricardo Gil Lavedra y Ernesto Sanz.

En Argentina Federal, un interbloque de 24 senadores, además de Pichetto y los tucumanos los militantes del aborto legal aseguran el respaldo del chaqueño Eduardo Aguilar, el cordobés Carlos Caserio, el entrerriano Pedro Guastavino, los fueguinos Julio Catalán Magni y José Ojeda, los pampeanos Daniel Lovera y Norma Durango, y los chubutenses Juan País y Alfredo Luenzo.

La apuesta es sumar a Blas y a Omar Perotti, que opinará cuando vuelva de Rusia, donde fue a ver el mundial de fútbol.

La lista de rechazo la lideran los formoseños José Mayans y María Teresa González y el jujeño Guillermo Snopek, firmantes del documento de “Peronistas x la vida”, un think tank  creado para la ocasión con históricos como el intendente de Resistencia Jorge Capitanich y sindicalistas como Hugo Moyano y Héctor Daer.

Suscribió ese documento el senador Carlos Menem, pero Pichetto bien podría lograr que no vaya a votar, con la misma facilidad que consiguió hacerlo ir de madrugada a sancionar la ley contra los tarifazos.

Otra ausencia que colabore podría ser la de Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador. Se expresó varias veces a favor de la despenalización pero no está conforme con el texto aprobado en Diputados.

El rionegrino sí lo está y en el mundillo peronista creen que participó del operativo final para persuadir a Carlos Verna de sumar los dos votos que faltaban para garantizar la aprobación en Diputados.

“Gildo Insfrán le impedía a sus dos diputados votar a favor, era la oportunidad de diferenciarse y Verna lo entendió”, explican los operadores de la tensa noche de Diputados.

El principal aporte a la causa lo harán los 9 senadores del FpV-PJ, el bloque de Cristina Kirchner; y los progresistas Fernando “Pino” Solanas y Magdalena Odarda.

En el resto del recinto del Senado predomina el rechazo, pero los verdes se esperanzan con algunas figuras impensadas, como el santafesino Carlos Reutemann y el sindicalista Guillermo Pereyra, de Neuquén, que está indeciso y llamó a organizaciones locales para decidir.

Su coterránea Lucila Crexell se expresó en contra, pero se sumará a algunas de estas reuniones. El interbloque federal lo completan dos salteños que están públicamente en contra: los salteños Juan Carlos Romero y María Fiore de Viñuales, que esta tarde exigió tomarse tiempo para debatir el.

“El Senado no puede abstraerse de esta realidad y plantear un tratamiento ‘express’, negándonos la oportunidad de una profunda Discusión de la materia legislativa de la media sanción obtenida”, se quejó.

Aunque el Gobierno asegura que fue prescindente en Diputados, los votos sumados a último momento alimentaron versiones sobre una mano invisible de la Rosada interesada en evitar la furia de adolescentes que hacían vigilia en la plaza del Congreso.

Una de las últimas sorpresas fue el misionero Jorge Franco, que viajó de madrugada para votar a favor. Sus coterráneos del Senado, Maurice Closs y Magdalena Solari, aún no se expresaron. Lo harán pronto.

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